Viaje a Vika-B Capítulo 01
Viaje a Vika-B
© 2022-2024 Ben Zider. Basado en la historia “Vika-B” escrita por Sethtriggs. Ambientada en el Universo Chakat creado por Goldfur
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CAPITULO 1
Como era habitual en la región del Archipiélago Skunktaur, las nubes grises tapizaban completamente el cielo. A ratos, la lluvia se dejaba caer suavemente como bruma espesa y húmeda. El frío reinaba en cada rincón de New Bletchely a esa hora de la mañana.
El profesor Ben Zider caminaba presuroso, a la casa de la familia de Rogar Skunktaur, decana de Ingeniería de Dewclaw. Iba acompañado por su esposa Mary, y sus hijos Ben y Flora. Al llegar al pórtico exterior, un skunktaur de la familia de la decana, les dio la bienvenida.
—Profesor, venga rápido. Hy pidió verlo a usted apenas se despertó.
—Cómo sigue hy— inquirió el humano sobre la marcha.
—Su estado no ha cambiado. Aún está débil.
—Entiendo. ¿Los médicos ya la vieron?
—Sí. Lamentablemente, no hay mucho que hacer— Dijo el skunktaur con tono triste. El profesor y su familia, finalmente llegaron a la habitación donde se encontraba la decana. Era una amplia e iluminada. En medio había una gran cama rodeada de varios skunktaurs y algunos chakats. Familiares y amigos de Rogar. En medio, yacía ella, convaleciente hace varias semanas, de una grave enfermedad. Los niños Ben y Flora corrieron hacia el lecho y se subieron a él, abrazando a Rogar. Ese gesto de amor puro e inocente, hizo sonreír a todos.
—Oh, mis pequeños… Que gusto me da verlos. ¿Como les va en la escuela?
—Nos va bien, tía Rogar— respondió el hijo mayor de Ben.
—Me alegro mucho. Ustedes son unos niños muy inteligentes, como su padre.
—Tía Rogar, ¿qué te pasa? ¿Qué te duele? ¿Por qué estás enferma? — Preguntó de pronto Flora, la pequeña de 5 años, acostándose a su lado.
—Oh cariño. No te preocupes por mí. Yo estaré bien.
—Te irás al cielo de los skunktaurs? — Agregó la niña con inocencia.
—Je je je… Eso espero— Le respondió Rogar en voz baja, haciéndole cosquillas en la oreja con su
hocico.
—Niños, dejen descansar a la tía— Dijo Mary acercándose a ella y tomándola de las manos.
—Mary, Ben. Gracias por venir y traer a sus hijos.
—Rogar, espero que te mejores pronto. Tienes… Tienes que probar la última receta de pastel que hice, te encantará— Dijo la mujer con una sonrisa.
—Gracias, querida. Estoy segura que es tan delicioso como los que siempre preparas. Ben, mi querido amigo. Gracias por estar aquí.
—Rogar— Dijo el profesor con emoción en la voz.
—Siéntate a mi lado, Ben— respondió la Decana invitando al profesor a acomodarse en la cama junto a ella. Luego llamó a su pareja skunktaur y declaró.
—Neftor querido. Haz que salgan todos de la habitación un momento. Quiero hablar a solas con Ben—
El viejo skunktaur asintió e invitó a todos los presentes a salir al pasillo. Ben miró a Mary y ésta salió afuera también, junto a los niños. Una vez que la habitación quedó vacía, la vieja skunktaur tomó las manos del humano y declaró:
—Vamos, mi amigo. Ambos sabemos que este momento llegaría. Pero estoy tranquila, y feliz. Al menos estoy rodeada de todos mis seres queridos. ¿Cuántos parten de este mundo sin siquiera poder despedirse de las personas que aman?
—Oh Rogar. No hables así… Te recuperarás… Tú eres fuerte.
—Ben… No nos engañemos. Ya es mi hora. No hay nada que hacer. Pero, como te dije, estoy feliz. Mis hijos ya están grandes. Tienen sus propias familias. Mi Neftor. Ya lo hemos hablado. Hy está tranquilo y resignado. En el fondo hy también lo sabe.
El profesor agachó la cabeza y se quedó en silencio, mientras apretaba las suaves manos de Rogar. Luego, se inclinó sobre hym y besó tiernamente su frente.
—Te amo Rogar… Te amo mucho. Lo sabes, ¿verdad?
—Siempre he sentido tu amor, Ben, desde que llegaste a esta Universidad, hace veinticinco años. Aún recuerdo cuando te entrevisté para el puesto de profesor, y tropezaste al salir de mi oficina.
—Si… Fue… Fue muy vergonzoso.
—Me reí un buen rato. Desde ese momento, supe que seríamos colegas. Y muy buenos amigos—
replicó la vieja skunktaur. El profesor asintió en silencio.
—Mis lecciones de esta vida acabaron. Espero pasar de grado— agregó con una sonrisa.
—Rogar, yo… Te he dicho todo. Y ahora, solo puedo decir gracias, por todo lo que me has dado.
—Y yo te agradezco a ti, por ser mi amigo. La amistad es el tesoro más preciado que puedes regalar a alguien —dijo la skunktaur. Tras esas palabras, el profesor no pudo evitar derramar lágrimas.
—Oh, vamos Ben. No quiero que estés triste en nuestra despedida. Continúa construyendo tu felicidad, con tu familia. Si tú eres feliz, yo también lo seré— Dijo Rogar con voz serena. Luego agregó —Tengo un último favor que pedirte. Un favor de amigos.
—Lo que tú digas, Rogar— respondió el humano con emoción mientras le tomaba las manos al skunktaur.
—Toda mi familia ha venido a verme, y he podido despedirme de cada uno de ellos. Pero como lo temí, no podré despedirme de mi sobrino Ugkar. Necesito que le lleves el mensaje que escribí para hym. Te lo ruego Ben. No le puedo pedir esto a mi querido Neftor. Hy es viejo y no está en condiciones de hacer viajes largos. Tampoco puedo contar con mi sobrino Chorre… Ese viajero incansable, tal como lo fue mi hermano, en su juventud. Nunca se sabe cuándo hy aparecerá en casa. Oh, también me hubiese gustado despedirme de hym. Así que, sólo tú puedes ayudarme Ben.
El profesor, sorprendido, miró a Rogar a los ojos y asintió con emoción.
—Por supuesto Rogar. Buscaré la forma de viajar a Vika-B y se lo entregaré. Cuenta con eso.
—Deberás alejarte de tu familia por un tiempo.
—No te preocupes. Mary estará de acuerdo— aseguró el profesor.
—Gracias Ben… Gracias mi querido amigo. Sabía que me ayudarías— susurró la skunktaur, mientras recibía en su pecho, la cabeza de Ben, quien suavemente se recostó a su lado en la cama. Afuera en la ciudad, el cielo seguía gris y la llovizna y el frío no arreciaban. La luz se colaba tenuemente por los ventanales de la habitación. Ben y Rogar permanecieron juntos, con los ojos cerrados, acariciándose mutuamente, dándose calor y cariño. Luego de ese momento a solas, quienes habían salido afuera de la habitación, ingresaron nuevamente. Los médicos permanecían atentos a cualquier signo de empeoramiento. Al cabo de un rato, y luego de saludar a todos, Ben y su familia, se retiraron de la residencia de Rogar en silencio, con una profunda sensación de tristeza en el corazón.
Al día siguiente, las actividades en el campus universitario seguían su curso como era habitual. El aula estaba repleta de alumnos, que escuchaban a Ben dictar su cátedra de costumbre. Mientras hablaba, la lluvia caía copiosamente sobre el edificio, mojando los cristales exteriores del auditórium. De pronto, en medio de la clase, la puerta lateral se abrió y asomó la enjuta figura de la vieja secretaria caitiana asistente de Rogar desde hace al menos quince años. La funcionaria permaneció en silencio observando a Ben. Éste, al percatarse, le devolvió la mirada. La mujer tenía lágrimas en los ojos y respiraba con dificultad. El profesor supo de inmediato que algo andaba mal. Luego de pedirle a uno de sus asistentes, un llamativo skunktaur en fase femenina llamada Arihan que continuara la clase, el humano se acercó a la secretaria y ésta, se abalanzó sobre él abrazándolo con fuerza.
—Lo siento, lo siento profesor… Me acaban de avisar que hy se ha ido… ¡Lo siento mucho! — Dijo ella abrumada por el llanto.
En ese instante, Ben sintió que sus piernas flaqueaban. Aunque en cierto modo lo esperaba, su alma se ahogó en un grito de dolor en forma de lágrimas que comenzaron a brotar sin restricciones, humedeciendo el hombro de la caitiana. Ambos permanecieron abrazados por un buen rato en la puerta del frio auditorio. Arihan y gran parte de los alumnos skunktaurs, especialmente los de la casa red paw, captaron intensamente la tristeza que los embargaba. Espontáneamente, detuvieron la clase y muchos de ellos se acercaron a la pareja. Un abrazo multitudinario se produjo en el lugar y los corazones de todos se llenaron de pesar. La que había sido decana de Ingeniería por tantos años, Rogar Skunktaur, se había marchado para siempre.
Una semana después, el F.S.S Grenoble, la nave espacial que regularmente cubre la ruta de Chakona a Vika-B, se acercaba una vez más al nuevo mundo. En su interior, transportaba no solamente el abastecimiento necesario para la estación espacial en órbita, sino también, personal de recambio de todo tipo: Profesionales, técnicos de mantenimiento y herramientas. Además, materiales diversos para ser utilizados en el proyecto de colonización.
Entre el personal que venía a bordo esta vez, se encontraba un humano especialista en bioanálisis clínico y parámetros biológicos. No muy acostumbrado a viajar por el espacio, el profesor Ben Zider esperaba con cierta ansiedad la llegada a la Estación Vika-B. Constantemente revisaba su PADD repasando las instrucciones e indicaciones que su colega y amigo, Roy Ferguson, otro humano como él, le había enviado. Mientras lo hacía, también miraba fotografías de su familia, su esposa e hijos, quienes habían quedado atrás en el lejano Chakona.
Se solicita a los pasajeros asegurar su posición en sus asientos. En minutos, el Grenoble hará contacto con la estación Vika-B.
Se escuchó de pronto en el sonido ambiente de aquella sección de la nave. El especialista se aseguró a su asiento, mientras la nave realizaba las maniobras de atraque. A través del PADD, pudo ver la majestuosidad de Vika-B, un planeta algo más grande que la Tierra, cubierto de océanos y dos grandes masas continentales. La luz de su estrella Vika, le confería una hermosa tonalidad azulada.
Estimados pasajeros y tripulantes, la nave está asegurada. Bienvenidos a la estación espacial Vika-B.
Se oyó nuevamente en el ambiente presurizado de la nave, mientras los viajeros, se preparaban para abordar el inmenso ingenio tecnológico que flotaba libre en el espacio. El humano agarró su maleta de mano y se dispuso a abandonar el Grenoble. Al caminar, se topó con el resto de los pasajeros y tripulantes, una gran variedad de seres de diferentes especies, en su mayoría, Voxxans y chakats.
Tras pasar los pórticos de embarque y ser escaneado completamente junto a sus pertenencias, el profesor Zider se dirigió hacia un gran pasillo, que parecía ser el principal. Mientras caminaba, distraídamente, un Voxxan de mediana estatura vestido de blanco, lo detuvo de súbito.
—Bienvenido a Vika-B. Soy el director Thannese Scrud, del laboratorio central. Usted debe ser el profesor Ben Zider, supongo.
El humano, un tanto sorprendido por la repentina presentación, demoró unos segundos antes de devolver el saludo.
—Eh… Sí, soy yo. Mucho gusto en conocerlo, director Scrud— respondió estrechando su mano.
—Je je, lo reconocí por las fotografías que Roy me envió de usted. Honestamente, no creí que alguien con su currículum docente de Dewclaw, se interesara en venir a este lugar a hacer un reemplazo de apenas ocho semanas— dijo el Voxxan con una sonrisa. —Permítame ayudarle con su equipaje— Agregó, mientras tomaba la maleta e invitaba al profesor a seguirlo rumbo al interior de la estación.
—Y dígame señor Zider, cómo estuvo su viaje. ¿Es usted soltero? ¿Casado? ¿Hijos?
—Eh?… Pues…
—Oh, perdóneme si parezco algo ansioso. Llevo aquí casi un año, y la vida es, a veces rutinaria. Conocer gente nueva se ha tornado una verdadera necesidad je je je.
—Sí, lo entiendo. Pues… Usted ha sido muy amable al venir recibirme. Seguramente me ahorró mucho tiempo. Y perdón por las molestias. Debe estar muy ocupado en el laboratorio.
—Oh no se preocupe. La tecnología de análisis Voxxans es muy automatizada, lo cual nos deja siempre algo de tiempo libre.
—Oh, ya veo. Muchas gracias— respondió cordialmente el profesor.
—No hay problema. Y por favor, llámame Thannese, o Than.
—Muy bien. En ese caso, dime Ben— dijo el humano con una sonrisa. Ambos se enfilaron directamente al laboratorio central ubicado en un costado de la estación espacial. La gravedad artificial se sentía un poco extraña a los pies del profesor, pero él supuso que se acostumbraría.
—Ciertamente no creí que Roy encontrara a alguien que pudiera cubrirlo. Él estaba ansioso por volver a Chakona. Y no lo culpo. Honestamente, también me gustaría regresar a Voxxan un tiempo, y respirar el aire natural, sentir la luz de nuestra estrella madre en mi pelaje… Creo que, en mediano plazo, también pediré unas vacaciones— Dijo el director Than mientras se aproximaban a su destino.
—Puedo entenderlo. Estar encerrado en un lugar como este por mucho tiempo, no debe ser fácil. Pero dime, acaso ¿no has bajado a Vika -B?
—Oh no. Aún es un planeta en fase de estudio. No está permitido ir a la superficie a menos que seas parte del proyecto. Además, no hay suficientes datos todavía para decir que es un lugar seguro. Aún se están evaluando los efectos biológicos sobre los seres vivos. Para eso, hay dos individuos de prueba —conejillos de india— como dicen ustedes, viviendo allá. Aunque hasta ahora, todo marcha bien. Algunos parámetros de ellos, los evaluamos en el laboratorio— Respondió el Voxxan.
—Ya, veo. Ugkar y Aldorah Krim— Dijo Ben reflexionando en voz alta.
—Sí, creo que esos son sus nombres. He oído que la rakshani es una criminal condenada en Chakona, y el otro un skunktaur rebelde que asesinó a uno de tu especie y estuvo a punto de matar a otro. También fue encarcelado y luego liberado por la Federación. Es extraño, ¿no crees? — Declaró Thannese. El profesor, sin embargo, respondió con seriedad.
—Dime una cosa, Than. ¿Esas dos personas son para ti solo conejillos de indias?
—Eh? Pues…— Iba a responder el director cuando de pronto, una voz femenina mencionó su nombre por detrás.
—Director Thann! Afortunadamente lo encuentro aquí. Fui al laboratorio, pero su asistente no supo entregarme lo que le pedí. Necesito unos resultados ahora— agregó. Al voltear, Than y Ben vieron a una Voxxan hembra vestida de blanco con un PADD en la mano acercándose presurosa hacia ellos.
—Doctora Cobi, es un gusto verla otra vez— respondió Thannese un poco contrariado. —Quisiera presentarle al profesor Ben Zider, de Chakona.
—Oh… Ya veo. Un placer— Respondió la Voxxan con cierta indiferencia, para luego insistir.
—Sí te ausentas del laboratorio, al menos deje a alguien competente que pueda atender bien a los médicos.
—No se preocupe, acompáñenos al laboratorio y resolveré su problema— dijo el director, mientras invitaba a Ben y la doctora a seguirlo. Tras avanzar unos pasillos más, arribaron a una puerta, que Than abrió insertando un código de seguridad. Ben observó maravillado los diferentes equipos de análisis que había dentro. Mientras, un chakat ataviado con gafas protectoras y guantes los recibió con nerviosismo.
—Director Thannese— exclamó.
—Que sucede Evod?
—Eh… La doctora Cobi me solicita un resultado de un paciente, pero esa muestra tuve que rechazarla porque estaba estropeada.
—Eso es imposible, yo misma recolecté esa muestra— reclamó la doctora con ahínco.
—Calma, doctora. Indíqueme el número de ingreso por favor— dijo Than mientras se sentaba en una de las terminales de computadora.
—Véalo en mi PADD— dijo la Voxxan. Tras ingresarlo, el director declaró.
—Evod tiene razón. Efectivamente, esa muestra tenía hemolisis. Y fue rechazada. Y el equipo automáticamente le envió un reporte a su PADD, ¿lo ve? Lo siento, tendrá que traernos una nueva muestra.
—Pero ¿cómo? ¿No será que ustedes la estropearon aquí?
—Doctora, con todo respeto, nuestro trabajo es profesional— respondió Than con seriedad.
—Yo no pincharé nuevamente a ese paciente— Declaró la doctora Cobi con furia.
—Doctora, si usted no puede recolectar esa muestra, entréguenos los antecedentes del paciente. Personal del laboratorio lo hará por usted— Dijo de pronto Ben, interrumpiendo la conversación.
—Y quien es usted? — Dijo la Voxxan fulminando al humano con la mirada.
—Soy Ben Zider, bioanalista clínico, profesor de control de calidad en Universidad de Dewclaw. Es un placer conocerla— Dijo el humano, estirando la mano. Pero la doctora, sin responder el saludo, agregó.
—Necesito esos resultados hoy—, para luego dar la vuelta y salir del laboratorio. El chakat, aún nervioso, declaró.
—Lo siento Than. Sólo seguí el protocolo.
—Tranquilo Evod. Lo hiciste bien. ¡Ah! Permíteme presentarte al reemplazo de Roy… Ben, él es Chakat Evod, nuestro asistente técnico.
—Es un placer conocerlo señor Ben.
—El placer es mío Shir Evod. Solo dime Ben
—De acuerdo— respondió el chakat con una sonrisa, mientras estrechaba las manos del humano.
—Ben, lamento que recién llegado, tuvieras que presenciar este espectáculo. Desde que llegó a la estación espacial, la doctora Cobi ha sido un dolor de cabeza para nosotros— declaró Than suspirando.
—Je, je… No te preocupes. En mi carrera he lidiado con mucha gente así.
—Eso es bueno, supongo— Agregó Evod.
—Bueno, bienvenido a bordo. Imagino que querrás tomar una ducha y descansar. Como Roy te habrá dicho, nuestra residencia está aquí mismo en el laboratorio, tras esa puerta. Hay cuatro habitaciones, una es de Roy, otra de Evod y una tercera la ocupo yo. Puedes tomar la cuarta si quieres, o bien, ocupar la residencia de Roy. Nuestra empresa se esfuerza mucho a la hora de ahorrar recursos je je.
—Sí, supongo que todos los contratistas son así. Gracias. Deseo ducharme y descansar un poco. Aunque estoy ansioso por familiarizarme con estos maravillosos equipos.
—Entiendo. Puedes comenzar mañana, no hay prisa. — Dijo cordial el director Than.
Al momento de arribar a la estación espacial, la jornada de trabajo de aquel día, había llegado a su fin. Evod y Than programaron como siempre los equipos de análisis para el trabajo nocturno. Posteriormente, cada uno ingresó a sus habitaciones dispuestos a descansar.
El viaje desde Chakona, había agotado al profesor, quien tras acomodar las pocas cosas que traía consigo, se echó en la cama. Observó su PADD y miró con nostalgia las imágenes de su familia en el Archipiélago Skunktaur. Al revisar su equipaje, sacó un sobre cerrado, de color blanco, sobre el cual se podía leer claramente —para mi querido Ugkar Skunktaur— escrito a mano. El profesor no pudo evitar emocionarse y poco a poco, sintió que un apretado nudo en la garganta, le quitaba la respiración. Sin quererlo, las lágrimas, comenzaron a rodar por sus mejillas mientras el recuerdo de quien escribió esas palabras, inundaba su mente.
—Oh Rogar… Como te prometí, ya estoy aquí… Y pronto este sobre estará en manos de tu sobrino— Dijo, en voz baja, mientras su rostro se empapaba en lágrimas. En ese instante, la puerta de su habitación se abrió y la figura de Evod apareció frente a él. El profesor lo miró, sin decir nada. El chakat se acercó a la cama en silencio y se sentó junto a él. Ben intentó decir muchas cosas en ese momento, pero la angustia era demasiada y no pudo pronunciar palabras. Evod, empatizando con su estado, lo acurrucó junto a él y lo abrazó con ternura. El profesor sentía que aún no había llorado lo suficiente y el calor de ese desconocido chakat, era el consuelo que, en ese momento, él necesitaba.
© 2022-2024 Ben Zider. Basado en la historia “Vika-B” escrita por Sethtriggs. Ambientada en el Universo Chakat creado por Goldfur
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CAPITULO 1
Como era habitual en la región del Archipiélago Skunktaur, las nubes grises tapizaban completamente el cielo. A ratos, la lluvia se dejaba caer suavemente como bruma espesa y húmeda. El frío reinaba en cada rincón de New Bletchely a esa hora de la mañana.
El profesor Ben Zider caminaba presuroso, a la casa de la familia de Rogar Skunktaur, decana de Ingeniería de Dewclaw. Iba acompañado por su esposa Mary, y sus hijos Ben y Flora. Al llegar al pórtico exterior, un skunktaur de la familia de la decana, les dio la bienvenida.
—Profesor, venga rápido. Hy pidió verlo a usted apenas se despertó.
—Cómo sigue hy— inquirió el humano sobre la marcha.
—Su estado no ha cambiado. Aún está débil.
—Entiendo. ¿Los médicos ya la vieron?
—Sí. Lamentablemente, no hay mucho que hacer— Dijo el skunktaur con tono triste. El profesor y su familia, finalmente llegaron a la habitación donde se encontraba la decana. Era una amplia e iluminada. En medio había una gran cama rodeada de varios skunktaurs y algunos chakats. Familiares y amigos de Rogar. En medio, yacía ella, convaleciente hace varias semanas, de una grave enfermedad. Los niños Ben y Flora corrieron hacia el lecho y se subieron a él, abrazando a Rogar. Ese gesto de amor puro e inocente, hizo sonreír a todos.
—Oh, mis pequeños… Que gusto me da verlos. ¿Como les va en la escuela?
—Nos va bien, tía Rogar— respondió el hijo mayor de Ben.
—Me alegro mucho. Ustedes son unos niños muy inteligentes, como su padre.
—Tía Rogar, ¿qué te pasa? ¿Qué te duele? ¿Por qué estás enferma? — Preguntó de pronto Flora, la pequeña de 5 años, acostándose a su lado.
—Oh cariño. No te preocupes por mí. Yo estaré bien.
—Te irás al cielo de los skunktaurs? — Agregó la niña con inocencia.
—Je je je… Eso espero— Le respondió Rogar en voz baja, haciéndole cosquillas en la oreja con su
hocico.
—Niños, dejen descansar a la tía— Dijo Mary acercándose a ella y tomándola de las manos.
—Mary, Ben. Gracias por venir y traer a sus hijos.
—Rogar, espero que te mejores pronto. Tienes… Tienes que probar la última receta de pastel que hice, te encantará— Dijo la mujer con una sonrisa.
—Gracias, querida. Estoy segura que es tan delicioso como los que siempre preparas. Ben, mi querido amigo. Gracias por estar aquí.
—Rogar— Dijo el profesor con emoción en la voz.
—Siéntate a mi lado, Ben— respondió la Decana invitando al profesor a acomodarse en la cama junto a ella. Luego llamó a su pareja skunktaur y declaró.
—Neftor querido. Haz que salgan todos de la habitación un momento. Quiero hablar a solas con Ben—
El viejo skunktaur asintió e invitó a todos los presentes a salir al pasillo. Ben miró a Mary y ésta salió afuera también, junto a los niños. Una vez que la habitación quedó vacía, la vieja skunktaur tomó las manos del humano y declaró:
—Vamos, mi amigo. Ambos sabemos que este momento llegaría. Pero estoy tranquila, y feliz. Al menos estoy rodeada de todos mis seres queridos. ¿Cuántos parten de este mundo sin siquiera poder despedirse de las personas que aman?
—Oh Rogar. No hables así… Te recuperarás… Tú eres fuerte.
—Ben… No nos engañemos. Ya es mi hora. No hay nada que hacer. Pero, como te dije, estoy feliz. Mis hijos ya están grandes. Tienen sus propias familias. Mi Neftor. Ya lo hemos hablado. Hy está tranquilo y resignado. En el fondo hy también lo sabe.
El profesor agachó la cabeza y se quedó en silencio, mientras apretaba las suaves manos de Rogar. Luego, se inclinó sobre hym y besó tiernamente su frente.
—Te amo Rogar… Te amo mucho. Lo sabes, ¿verdad?
—Siempre he sentido tu amor, Ben, desde que llegaste a esta Universidad, hace veinticinco años. Aún recuerdo cuando te entrevisté para el puesto de profesor, y tropezaste al salir de mi oficina.
—Si… Fue… Fue muy vergonzoso.
—Me reí un buen rato. Desde ese momento, supe que seríamos colegas. Y muy buenos amigos—
replicó la vieja skunktaur. El profesor asintió en silencio.
—Mis lecciones de esta vida acabaron. Espero pasar de grado— agregó con una sonrisa.
—Rogar, yo… Te he dicho todo. Y ahora, solo puedo decir gracias, por todo lo que me has dado.
—Y yo te agradezco a ti, por ser mi amigo. La amistad es el tesoro más preciado que puedes regalar a alguien —dijo la skunktaur. Tras esas palabras, el profesor no pudo evitar derramar lágrimas.
—Oh, vamos Ben. No quiero que estés triste en nuestra despedida. Continúa construyendo tu felicidad, con tu familia. Si tú eres feliz, yo también lo seré— Dijo Rogar con voz serena. Luego agregó —Tengo un último favor que pedirte. Un favor de amigos.
—Lo que tú digas, Rogar— respondió el humano con emoción mientras le tomaba las manos al skunktaur.
—Toda mi familia ha venido a verme, y he podido despedirme de cada uno de ellos. Pero como lo temí, no podré despedirme de mi sobrino Ugkar. Necesito que le lleves el mensaje que escribí para hym. Te lo ruego Ben. No le puedo pedir esto a mi querido Neftor. Hy es viejo y no está en condiciones de hacer viajes largos. Tampoco puedo contar con mi sobrino Chorre… Ese viajero incansable, tal como lo fue mi hermano, en su juventud. Nunca se sabe cuándo hy aparecerá en casa. Oh, también me hubiese gustado despedirme de hym. Así que, sólo tú puedes ayudarme Ben.
El profesor, sorprendido, miró a Rogar a los ojos y asintió con emoción.
—Por supuesto Rogar. Buscaré la forma de viajar a Vika-B y se lo entregaré. Cuenta con eso.
—Deberás alejarte de tu familia por un tiempo.
—No te preocupes. Mary estará de acuerdo— aseguró el profesor.
—Gracias Ben… Gracias mi querido amigo. Sabía que me ayudarías— susurró la skunktaur, mientras recibía en su pecho, la cabeza de Ben, quien suavemente se recostó a su lado en la cama. Afuera en la ciudad, el cielo seguía gris y la llovizna y el frío no arreciaban. La luz se colaba tenuemente por los ventanales de la habitación. Ben y Rogar permanecieron juntos, con los ojos cerrados, acariciándose mutuamente, dándose calor y cariño. Luego de ese momento a solas, quienes habían salido afuera de la habitación, ingresaron nuevamente. Los médicos permanecían atentos a cualquier signo de empeoramiento. Al cabo de un rato, y luego de saludar a todos, Ben y su familia, se retiraron de la residencia de Rogar en silencio, con una profunda sensación de tristeza en el corazón.
***Al día siguiente, las actividades en el campus universitario seguían su curso como era habitual. El aula estaba repleta de alumnos, que escuchaban a Ben dictar su cátedra de costumbre. Mientras hablaba, la lluvia caía copiosamente sobre el edificio, mojando los cristales exteriores del auditórium. De pronto, en medio de la clase, la puerta lateral se abrió y asomó la enjuta figura de la vieja secretaria caitiana asistente de Rogar desde hace al menos quince años. La funcionaria permaneció en silencio observando a Ben. Éste, al percatarse, le devolvió la mirada. La mujer tenía lágrimas en los ojos y respiraba con dificultad. El profesor supo de inmediato que algo andaba mal. Luego de pedirle a uno de sus asistentes, un llamativo skunktaur en fase femenina llamada Arihan que continuara la clase, el humano se acercó a la secretaria y ésta, se abalanzó sobre él abrazándolo con fuerza.
—Lo siento, lo siento profesor… Me acaban de avisar que hy se ha ido… ¡Lo siento mucho! — Dijo ella abrumada por el llanto.
En ese instante, Ben sintió que sus piernas flaqueaban. Aunque en cierto modo lo esperaba, su alma se ahogó en un grito de dolor en forma de lágrimas que comenzaron a brotar sin restricciones, humedeciendo el hombro de la caitiana. Ambos permanecieron abrazados por un buen rato en la puerta del frio auditorio. Arihan y gran parte de los alumnos skunktaurs, especialmente los de la casa red paw, captaron intensamente la tristeza que los embargaba. Espontáneamente, detuvieron la clase y muchos de ellos se acercaron a la pareja. Un abrazo multitudinario se produjo en el lugar y los corazones de todos se llenaron de pesar. La que había sido decana de Ingeniería por tantos años, Rogar Skunktaur, se había marchado para siempre.
***Una semana después, el F.S.S Grenoble, la nave espacial que regularmente cubre la ruta de Chakona a Vika-B, se acercaba una vez más al nuevo mundo. En su interior, transportaba no solamente el abastecimiento necesario para la estación espacial en órbita, sino también, personal de recambio de todo tipo: Profesionales, técnicos de mantenimiento y herramientas. Además, materiales diversos para ser utilizados en el proyecto de colonización.
Entre el personal que venía a bordo esta vez, se encontraba un humano especialista en bioanálisis clínico y parámetros biológicos. No muy acostumbrado a viajar por el espacio, el profesor Ben Zider esperaba con cierta ansiedad la llegada a la Estación Vika-B. Constantemente revisaba su PADD repasando las instrucciones e indicaciones que su colega y amigo, Roy Ferguson, otro humano como él, le había enviado. Mientras lo hacía, también miraba fotografías de su familia, su esposa e hijos, quienes habían quedado atrás en el lejano Chakona.
Se solicita a los pasajeros asegurar su posición en sus asientos. En minutos, el Grenoble hará contacto con la estación Vika-B.
Se escuchó de pronto en el sonido ambiente de aquella sección de la nave. El especialista se aseguró a su asiento, mientras la nave realizaba las maniobras de atraque. A través del PADD, pudo ver la majestuosidad de Vika-B, un planeta algo más grande que la Tierra, cubierto de océanos y dos grandes masas continentales. La luz de su estrella Vika, le confería una hermosa tonalidad azulada.
Estimados pasajeros y tripulantes, la nave está asegurada. Bienvenidos a la estación espacial Vika-B.
Se oyó nuevamente en el ambiente presurizado de la nave, mientras los viajeros, se preparaban para abordar el inmenso ingenio tecnológico que flotaba libre en el espacio. El humano agarró su maleta de mano y se dispuso a abandonar el Grenoble. Al caminar, se topó con el resto de los pasajeros y tripulantes, una gran variedad de seres de diferentes especies, en su mayoría, Voxxans y chakats.
Tras pasar los pórticos de embarque y ser escaneado completamente junto a sus pertenencias, el profesor Zider se dirigió hacia un gran pasillo, que parecía ser el principal. Mientras caminaba, distraídamente, un Voxxan de mediana estatura vestido de blanco, lo detuvo de súbito.
—Bienvenido a Vika-B. Soy el director Thannese Scrud, del laboratorio central. Usted debe ser el profesor Ben Zider, supongo.
El humano, un tanto sorprendido por la repentina presentación, demoró unos segundos antes de devolver el saludo.
—Eh… Sí, soy yo. Mucho gusto en conocerlo, director Scrud— respondió estrechando su mano.
—Je je, lo reconocí por las fotografías que Roy me envió de usted. Honestamente, no creí que alguien con su currículum docente de Dewclaw, se interesara en venir a este lugar a hacer un reemplazo de apenas ocho semanas— dijo el Voxxan con una sonrisa. —Permítame ayudarle con su equipaje— Agregó, mientras tomaba la maleta e invitaba al profesor a seguirlo rumbo al interior de la estación.
—Y dígame señor Zider, cómo estuvo su viaje. ¿Es usted soltero? ¿Casado? ¿Hijos?
—Eh?… Pues…
—Oh, perdóneme si parezco algo ansioso. Llevo aquí casi un año, y la vida es, a veces rutinaria. Conocer gente nueva se ha tornado una verdadera necesidad je je je.
—Sí, lo entiendo. Pues… Usted ha sido muy amable al venir recibirme. Seguramente me ahorró mucho tiempo. Y perdón por las molestias. Debe estar muy ocupado en el laboratorio.
—Oh no se preocupe. La tecnología de análisis Voxxans es muy automatizada, lo cual nos deja siempre algo de tiempo libre.
—Oh, ya veo. Muchas gracias— respondió cordialmente el profesor.
—No hay problema. Y por favor, llámame Thannese, o Than.
—Muy bien. En ese caso, dime Ben— dijo el humano con una sonrisa. Ambos se enfilaron directamente al laboratorio central ubicado en un costado de la estación espacial. La gravedad artificial se sentía un poco extraña a los pies del profesor, pero él supuso que se acostumbraría.
—Ciertamente no creí que Roy encontrara a alguien que pudiera cubrirlo. Él estaba ansioso por volver a Chakona. Y no lo culpo. Honestamente, también me gustaría regresar a Voxxan un tiempo, y respirar el aire natural, sentir la luz de nuestra estrella madre en mi pelaje… Creo que, en mediano plazo, también pediré unas vacaciones— Dijo el director Than mientras se aproximaban a su destino.
—Puedo entenderlo. Estar encerrado en un lugar como este por mucho tiempo, no debe ser fácil. Pero dime, acaso ¿no has bajado a Vika -B?
—Oh no. Aún es un planeta en fase de estudio. No está permitido ir a la superficie a menos que seas parte del proyecto. Además, no hay suficientes datos todavía para decir que es un lugar seguro. Aún se están evaluando los efectos biológicos sobre los seres vivos. Para eso, hay dos individuos de prueba —conejillos de india— como dicen ustedes, viviendo allá. Aunque hasta ahora, todo marcha bien. Algunos parámetros de ellos, los evaluamos en el laboratorio— Respondió el Voxxan.
—Ya, veo. Ugkar y Aldorah Krim— Dijo Ben reflexionando en voz alta.
—Sí, creo que esos son sus nombres. He oído que la rakshani es una criminal condenada en Chakona, y el otro un skunktaur rebelde que asesinó a uno de tu especie y estuvo a punto de matar a otro. También fue encarcelado y luego liberado por la Federación. Es extraño, ¿no crees? — Declaró Thannese. El profesor, sin embargo, respondió con seriedad.
—Dime una cosa, Than. ¿Esas dos personas son para ti solo conejillos de indias?
—Eh? Pues…— Iba a responder el director cuando de pronto, una voz femenina mencionó su nombre por detrás.
—Director Thann! Afortunadamente lo encuentro aquí. Fui al laboratorio, pero su asistente no supo entregarme lo que le pedí. Necesito unos resultados ahora— agregó. Al voltear, Than y Ben vieron a una Voxxan hembra vestida de blanco con un PADD en la mano acercándose presurosa hacia ellos.
—Doctora Cobi, es un gusto verla otra vez— respondió Thannese un poco contrariado. —Quisiera presentarle al profesor Ben Zider, de Chakona.
—Oh… Ya veo. Un placer— Respondió la Voxxan con cierta indiferencia, para luego insistir.
—Sí te ausentas del laboratorio, al menos deje a alguien competente que pueda atender bien a los médicos.
—No se preocupe, acompáñenos al laboratorio y resolveré su problema— dijo el director, mientras invitaba a Ben y la doctora a seguirlo. Tras avanzar unos pasillos más, arribaron a una puerta, que Than abrió insertando un código de seguridad. Ben observó maravillado los diferentes equipos de análisis que había dentro. Mientras, un chakat ataviado con gafas protectoras y guantes los recibió con nerviosismo.
—Director Thannese— exclamó.
—Que sucede Evod?
—Eh… La doctora Cobi me solicita un resultado de un paciente, pero esa muestra tuve que rechazarla porque estaba estropeada.
—Eso es imposible, yo misma recolecté esa muestra— reclamó la doctora con ahínco.
—Calma, doctora. Indíqueme el número de ingreso por favor— dijo Than mientras se sentaba en una de las terminales de computadora.
—Véalo en mi PADD— dijo la Voxxan. Tras ingresarlo, el director declaró.
—Evod tiene razón. Efectivamente, esa muestra tenía hemolisis. Y fue rechazada. Y el equipo automáticamente le envió un reporte a su PADD, ¿lo ve? Lo siento, tendrá que traernos una nueva muestra.
—Pero ¿cómo? ¿No será que ustedes la estropearon aquí?
—Doctora, con todo respeto, nuestro trabajo es profesional— respondió Than con seriedad.
—Yo no pincharé nuevamente a ese paciente— Declaró la doctora Cobi con furia.
—Doctora, si usted no puede recolectar esa muestra, entréguenos los antecedentes del paciente. Personal del laboratorio lo hará por usted— Dijo de pronto Ben, interrumpiendo la conversación.
—Y quien es usted? — Dijo la Voxxan fulminando al humano con la mirada.
—Soy Ben Zider, bioanalista clínico, profesor de control de calidad en Universidad de Dewclaw. Es un placer conocerla— Dijo el humano, estirando la mano. Pero la doctora, sin responder el saludo, agregó.
—Necesito esos resultados hoy—, para luego dar la vuelta y salir del laboratorio. El chakat, aún nervioso, declaró.
—Lo siento Than. Sólo seguí el protocolo.
—Tranquilo Evod. Lo hiciste bien. ¡Ah! Permíteme presentarte al reemplazo de Roy… Ben, él es Chakat Evod, nuestro asistente técnico.
—Es un placer conocerlo señor Ben.
—El placer es mío Shir Evod. Solo dime Ben
—De acuerdo— respondió el chakat con una sonrisa, mientras estrechaba las manos del humano.
—Ben, lamento que recién llegado, tuvieras que presenciar este espectáculo. Desde que llegó a la estación espacial, la doctora Cobi ha sido un dolor de cabeza para nosotros— declaró Than suspirando.
—Je, je… No te preocupes. En mi carrera he lidiado con mucha gente así.
—Eso es bueno, supongo— Agregó Evod.
—Bueno, bienvenido a bordo. Imagino que querrás tomar una ducha y descansar. Como Roy te habrá dicho, nuestra residencia está aquí mismo en el laboratorio, tras esa puerta. Hay cuatro habitaciones, una es de Roy, otra de Evod y una tercera la ocupo yo. Puedes tomar la cuarta si quieres, o bien, ocupar la residencia de Roy. Nuestra empresa se esfuerza mucho a la hora de ahorrar recursos je je.
—Sí, supongo que todos los contratistas son así. Gracias. Deseo ducharme y descansar un poco. Aunque estoy ansioso por familiarizarme con estos maravillosos equipos.
—Entiendo. Puedes comenzar mañana, no hay prisa. — Dijo cordial el director Than.
Al momento de arribar a la estación espacial, la jornada de trabajo de aquel día, había llegado a su fin. Evod y Than programaron como siempre los equipos de análisis para el trabajo nocturno. Posteriormente, cada uno ingresó a sus habitaciones dispuestos a descansar.
El viaje desde Chakona, había agotado al profesor, quien tras acomodar las pocas cosas que traía consigo, se echó en la cama. Observó su PADD y miró con nostalgia las imágenes de su familia en el Archipiélago Skunktaur. Al revisar su equipaje, sacó un sobre cerrado, de color blanco, sobre el cual se podía leer claramente —para mi querido Ugkar Skunktaur— escrito a mano. El profesor no pudo evitar emocionarse y poco a poco, sintió que un apretado nudo en la garganta, le quitaba la respiración. Sin quererlo, las lágrimas, comenzaron a rodar por sus mejillas mientras el recuerdo de quien escribió esas palabras, inundaba su mente.
—Oh Rogar… Como te prometí, ya estoy aquí… Y pronto este sobre estará en manos de tu sobrino— Dijo, en voz baja, mientras su rostro se empapaba en lágrimas. En ese instante, la puerta de su habitación se abrió y la figura de Evod apareció frente a él. El profesor lo miró, sin decir nada. El chakat se acercó a la cama en silencio y se sentó junto a él. Ben intentó decir muchas cosas en ese momento, pero la angustia era demasiada y no pudo pronunciar palabras. Evod, empatizando con su estado, lo acurrucó junto a él y lo abrazó con ternura. El profesor sentía que aún no había llorado lo suficiente y el calor de ese desconocido chakat, era el consuelo que, en ese momento, él necesitaba.
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Ah, kids sometimes... Youth makes them feel so immortal and sound insensitive at times.
Lucky skunktaur, to have family that have their own family. I'd say that's a very successful life,
especially when they visit, instead of being in a hospital bed with people they don't know or have connection with.
Lucky skunktaur, to have family that have their own family. I'd say that's a very successful life,
especially when they visit, instead of being in a hospital bed with people they don't know or have connection with.
I have always considered childhood to be synonymous with innocence. And innocence is free to express what it wants, but without prejudice or intentions. That's the difference. And in this case, it is innocence that speaks. Rogar has a large family too. It is not worth being in the hospital if they cannot help there. That is why hy is at home.
Thank you! ❤️
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