Viaje a Vika-B Capitulo 06
Viaje a Vika-B
© 2022-2024 Ben Zider. Basado en la historia “Vika-B” escrita por Sethtriggs. Ambientada en el Universo Chakat creado por Goldfur. Art by Sethtriggs
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CAPITULO 6
La semana transcurrió velozmente y las actividades en la estación espacial y el laboratorio central prosiguieron con su rutina habitual. Thannese, Evod y Ben trabajaban en turnos de ocho horas diarias, aunque Evod solía acompañar a Ben en cada jornada. Hubo días en los que apenas se recolectaron muestras sanguíneas, mientras que en otros, la cantidad ingresada casi desbordaba la capacidad de los analizadores automáticos, especialmente cuando se ejecutaban programas de análisis biológicos preventivos en la población de la estación. Las solicitudes de exámenes individuales fueron igualmente escasas. Los médicos de la nave rara vez acudían personalmente al laboratorio central, salvo en casos excepcionales. Thannese era un bioanalista con vasta experiencia en la interpretación de imágenes médicas, por lo que era frecuente que los galenos solicitaran su opinión en casos particulares.
Una mañana, Thannese llegó al laboratorio acompañado de una doctora de la especie Rakshani. Al entrar, Evod y Ben se sorprendieron al ver a la corpulenta mujer ataviada con el uniforme característico de la Federación Estelar.
—Doctora Xarryth, estos son mis colegas Chakat Evod y Ben Zider. Ben procede de Chakona y es profesor en Dewclaw. Sustituye temporalmente a mi compañero Roy Ferguson, quien se encuentra de vacaciones allá.
—Ya veo. Es un placer conocerlos a ambos —dijo afablemente la rakshani.
—Bienvenida, doctora —saludó Evod, meneando la cola.
—Es un gusto —añadió el humano, estrechándole la mano.
—Tienes un excelente laboratorio aquí, Thannese —observó la rakshani, admirando los numerosos equipos de análisis.
—Gracias. Todo esto es tecnología Voxxan —respondió el jefe con orgullo.
—Bien, ¿podemos examinar las imágenes? Tengo algo de prisa.
—Como desees —dijo Thannese, conduciendo a la doctora rakshani a un pequeño módulo equipado con monitores y un proyector holográfico central, diseñado específicamente para analizar imágenes. Xarryth había escaneado la pierna de un trabajador chakat recientemente accidentado en uno de los almacenes de la estación y quería detectar microfracturas con precisión. Mientras ella y Thannese se dedicaban a examinar las imágenes, fuera del módulo, Evod y Ben continuaban operando los analizadores sanguíneos.
—Tu turno casi ha concluido, Ben. ¿Qué planes tienes para tu tiempo libre hoy? —preguntó Evod con curiosidad.
—Bueno, hoy me gustaría recorrer los sectores de la estación espacial que aún no conozco.
—Je, je... Supongo que es algo bastante interesante para ti. Si quieres, puedo acompañarte esta vez para que no te desorientes.
—¿En serio harías eso por mí, Evod?
—¡Por supuesto! Sabes que disfruto de tu compañía —respondió el chakat, agitando la cola.
—Pero tu turno aún no ha terminado —replicó el humano.
—Tengo pocas muestras analizándose en mi sección, y no hay ningún protocolo preventivo programado de inmediato. Así que no habrá problema si Thannese me autoriza; puedo ir contigo.
—Oh, bien, en ese caso, esperemos a que el jefe termine de hablar con la doctora y luego le preguntaremos —concluyó el profesor, mientras continuaba validando parámetros biológicos en su sección.
Tras unos minutos, la rakshani y el voxxan emergieron del módulo de imágenes. La doctora, satisfecha con el resultado de los análisis, se dispuso a marcharse.
—Muchas gracias por tu ayuda, Thannese. Ha sido un placer conocerlos —dijo ella con una sonrisa.
—Adiós, Doctora Xarryth. Puede venir cuando guste, a diferencia de su colega, de quien no puedo decir lo mismo —respondió el voxxan.
—¿Eh? ¿A qué te refieres? —inquirió la rakshani con curiosidad.
—Thannese alude a la Dra. Emmerlene Cobi. No se ha comportado de manera muy cordial —intervino Ben.
—¿Cordial? Yo diría que es bastante descortés —añadió Evod cruzando los brazos.
—Oh, sí. La conozco y también he oído quejas sobre ella en Krikar —respondió Xarryth.
—¿En serio? ¿Ocurrió algo grave allá abajo? —preguntó de repente el profesor. La rakshani dudaba en mencionar detalles del proyecto, pero ante la mirada expectante del humano, declaró:
—Hubo algunos contratiempos con el examen de los sujetos de prueba... Bueno, debo irme. Que tengan todos un buen día —agregó. Pero cuando se dirigía a la puerta, se detuvo súbitamente. Volteó y miró a Thannese.
—Disculpa, ¿por casualidad pueden detectar drogas en muestras biológicas?
—Por supuesto, Doctora Xarryth. Contamos con los analizadores adecuados.
—¿Y lo hacen rutinariamente?
—No. Solo aplicamos el protocolo oficial de forma aleatoria, cada cierto tiempo... Y, de hecho, creo que en estos días es apropiado hacerlo... ¿No es así, Ben? —preguntó Thannese.
—Efectivamente. Podemos aplicarlo cualquiera de estos días. Incluso hoy si lo deseamos.
—Oh, ya veo... Hmmm... ¿Alguno de ustedes conoce a la profesora Petra Picha?
—Sí, por supuesto. Ben estuvo con ella en Krikar hace una semana —respondió Evod.
—Oh, ¿así que has estado en Krikar? —Xarryth preguntó con ojos llenos de curiosidad.
—Sí, estuve con Petra, Ugkar y la señorita Krim durante algunas horas. Diría que fue una visita breve —respondió Ben con una sonrisa nerviosa.
—Oh. ¿Y Petra no te mencionó el problema?
—¿Cuál de todos los problemas, doctora Xarryth? Ya que observé que tienen bastantes dificultades con el asunto del volcán y la construcción de la aldea voxxan —respondió el profesor. La rakshani, usando su intuición y procurando ser discreta, declaró:
—Profesor Zider, ¿podría hacerle una pregunta? Thannese, ¿me prestas a tu colega un momento?
—Claro —respondió el voxxan.
Xarryth condujo a Ben fuera del laboratorio. Una vez a solas, la hembra declaró:
—Tengo la impresión de que conoces a Ugkar más de lo que imagino, ¿o me equivoco?
—Sí, lo conozco. Es sobrino de mi querida amiga Rogar Skunktaur, que acaba de fallecer en Chakona. Vine a traer las malas noticias a Ugkar y un mensaje que su tía me confió.
—Entiendo. Lamento tu pérdida. Entonces, veo que te preocupas por él.
—Gracias por tus condolencias. En efecto, me preocupa su bienestar. Trabajo con los skunktaurs desde hace más de veinte años en el Archipiélago. Siento mucha afinidad por ellos.
—Ya veo, entonces supongo que puedo confiarte algo delicado. Es con respecto al bienestar de Ugkar, y también el de Petra y Aldorah. Y seguramente del futuro del proyecto de colonización —dijo la rakshani en tono serio. Su cola comenzó a balancearse nerviosamente, denotando ansiedad. El rostro del profesor palideció al escuchar esas palabras.
—Verás, no hace mucho, la doctora Picha atravesó una crisis personal muy intensa. Aun así, ella continúa al frente del proyecto con entereza. Y eso, para una rakshani como yo, es admirable.
—¿Te refieres al abandono de su marido? —declaró Ben casi sin pensar.
—¿Eh? Pues...
—Ella misma me lo contó. Sé que fue duro. Incluso traté de animarla un poco.
—Oh, ¡ya veo! Entonces eso facilita las cosas —continuó Xarryth—. Ugkar y Aldorah mantienen una hermosa relación sentimental...
—Sí, desde antes de venir a Vika. Rogar me habló de ello.
—Y esa relación se ha fortalecido aquí. Lo he constatado cada vez que hablo con ellos en Krikar.
—Eso es bueno —comentó el profesor.
—Sí. Y en medio de ese vínculo de amor, ambos han abierto un espacio para Petra.
Al escuchar esas palabras, el profesor frunció el ceño, pero permaneció en silencio.
—Ugkar y Aldorah —prosiguió Xarryth— se acostumbraron tanto a ella, que terminaron por acogerla y amarla como se aman entre sí. Y ahora los tres forman una genuina...
—Familia —interrumpió de pronto el profesor, con la mano en la barbilla. La rakshani asintió.
—Esa fue la palabra que pronunció la doctora Picha cuando le mencioné mis objeciones respecto a la condición de Ugkar y Aldorah en el proyecto. Ahora entiendo su reacción. ¡Rayos! Debí hablar con más tacto aquella vez.
—Supongo que para ella ha sido un sentimiento nuevo. Después del abandono de su marido, quedó muy vulnerable —añadió Xarryth.
—Siendo así, ¿usted cree que ambos la acogieron por compasión o realmente la aman?
—Esa es una pregunta que solo ellos pueden contestar, supongo. Pero lo que sí puedo afirmar es que aquel gesto ha fortalecido la unión de los tres como equipo. Ugkar y Aldorah siguen las órdenes de Petra con alegría. Confían plenamente en ella y, a su vez, ella confía en los dos. Los tres han sido vitales para el avance del proyecto. Y estoy segura de que, si todo sigue así, terminarán por convertir a Vika-B en un lugar habitable para todos.
—Eso me parece estupendo, doctora. No es extraño que los chakat-kin formen clanes familiares —dijo el profesor.
—Y hablando por Aldorah, los rakshani tampoco tenemos objeción en tener más de una pareja si la ocasión lo amerita —replicó Xarryth.
—Entiendo. Entonces, no veo nada problemático en todo lo que me ha dicho hasta aquí, doctora. Al contrario, es una hermosa oportunidad para que los tres sean felices.
—El problema, profesor Zider, es que Petra, como jefa a cargo del proyecto, no puede interactuar sentimentalmente con los sujetos de prueba. Se considera un acto inadecuado y sancionable en el código de ética voxxan.
—Oh, vaya. Pero su relación podría mantenerse en secreto hasta terminar el proyecto de colonización. Nadie tiene por qué enterarse —replicó Ben.
—Sé que usted es una persona confiable, profesor, porque proviene de la misma cultura chakoniana que Ugkar. Yo soy rakshani, igual que Aldorah, y como dije, admiro mucho a Petra y le he tomado un cariño especial a Ugkar. Después de hablar contigo, sé que tú y yo guardaríamos el secreto por ellos. Pero no sé si los voxxan lo harían. Por eso te hice salir del laboratorio. No quería que esto llegara a oídos de Thannese.
—Comprendo. No hay cuidado. No le diré nada si eso te tranquiliza.
—Gracias. Pero hay otro voxxan más que lo sabe: la doctora Emmerlene Cobi. Se percató de ello al examinar las secreciones uretrales de Ugkar. Encontró trazas de células voxxan en las muestras.
—Ya veo. Eso era esperable si mantienen relaciones íntimas.
—Pero eso no es todo. La doctora Cobi, como parte del proyecto, es la encargada de monitorear el desempeño biológico de Ugkar y Aldorah en el ambiente de Vika-B y sus efectos directos. Para ello, cada semana viaja a Krikar para examinarlos, verificar su estado de salud y tomar muestras de sus secreciones y fluidos. Hace una semana, Ugkar se percató de que algo andaba mal con ella. Al momento de examinarlo, notó que los movimientos de la doctora eran erráticos. Tanto fue así, que lastimó a Ugkar al usar incorrectamente el otoscopio.
—¡¿Qué?! ¡Pero eso es negligencia! —comentó Ben preocupado.
—Completamente. Petra me pidió que bajara urgentemente a Krikar para atender a Ugkar y así lo hice. El pobre tenía el tímpano perforado y, por lo mismo, dolor y náuseas. Afortunadamente, pude reparar el daño y ahora está mejor. Ugkar creyó que Cobi estaba ebria o algo similar, pero ella lo negó, culpando a Ugkar por moverse durante el examen. Por supuesto, todos le creímos a Ugkar.
—Vaya. Qué bueno que pudiste ayudarlo, doctora Xarryth.
—Y tiempo después, Petra pudo confirmar lo que Ugkar sospechaba. Por casualidad, descubrió a la doctora Cobi inyectándose Cram en un baño de la estación.
—Vaya, eso es grave. Entonces, ¿la profesora Picha denunció a Cobi ante las autoridades? —inquirió el profesor intrigado.
—Cuando Petra la encaró, la doctora Cobi, de muy mala manera, la amenazó con acusarla de haber tenido relaciones íntimas con los sujetos de prueba. Por eso, ni ella ni nosotros la hemos denunciado. Además, no tenemos pruebas. Es solo su palabra contra la nuestra. Esta situación mantiene muy nerviosos a Ugkar, Aldorah y Petra. Está en juego no solo su reputación, sino también el futuro de todo el proyecto.
El profesor Zider no daba crédito a lo que oía. Se mantuvo en silencio mientras asimilaba todo lo que la rakshani le había revelado. Xarryth lo miraba ansiosa, moviendo su larga cola de un lado a otro como queriendo dar un golpe con su extremo duro.
El profesor, después de unos instantes, declaró:
—Es por eso que preguntaste por la medición de drogas en el laboratorio, ¿verdad?
—Sí. La única manera de probar que Cobi se inyecta drogas es con un análisis de laboratorio. Pero ella no debe saber que sería algo...
—Algo dirigido, entiendo. Si me consigues la muestra, haré los análisis en busca de drogas con discreción, como dije, aplicando el protocolo "al azar". Cuenta con eso.
—¡Muchas gracias, profesor Zider! —dijo la rakshani algo más tranquila—. Ya buscaré el modo de obtener la muestra. Ahora debo irme. Sincronicemos nuestros PADD y sigamos en contacto. Nos vemos, profesor.
—Seguro. Adiós, doctora Xarryth —dijo el profesor con cortesía. Cuando la hembra se había ido, Ben comentó en voz baja:
—Vaya lío en el que estás metido, Ugkar. Cómo saldrás de esto.
Tras regresar al laboratorio, Evod y Thannese lo miraron con el ceño fruncido. Este último, cruzando los brazos, declaró:
—Oye... ¿Pasó algo ahí abajo en Krikar que no nos hayas contado?
—¿Eh?... ¿Qué quieres decir, Thannese? —respondió el humano.
—¿Por qué esa... voluptuosa rakshani está interesada en ti? —agregó.
—Bueno... por un asunto profesional —respondió Ben encogiéndose de hombros.
—¿Ah, sí? Je, je, je... Humano travieso... ¿Qué le hiciste a esa Petra en la base, eh? —dijo el voxxan con una sonrisa pícara.
—¿Qué?... Oh, no... Espera, Thannese. Sé lo que estás pensando... Y definitivamente no. Estás completamente equivocado —dijo el humano mientras retrocedía unos pasos.
—Vamos, estás entre amigos... Cuéntanos los sabrosos detalles. ¿Al menos viste algo más de ella? Je, je, je —insistió el voxxan.
—Thannese, por favor, no lo molestes más —intervino Evod.
—Mira, jefe, para que te quedes tranquilo. Nos desnudamos juntos para el proceso de descontaminación, y... Bueno... Petra tiene una... linda figura... Debo admitirlo —dijo el profesor un poco avergonzado.
—Je, je... ¿Y qué más?
—No te diré más, Thannese —respondió secamente el profesor.
En ese instante, el voxxan se abalanzó sobre él y lo tomó por detrás, rodeándolo con sus brazos.
—¡Ahora! ¡Evod! —gritó mientras el chakat, riéndose, se lanzaba sobre el profesor haciéndole cosquillas por todos lados. El humano no pudo evitar sucumbir a este ataque y reír a carcajadas mientras intentaba liberarse de Thannese.
—¡Ja, ja, ja... Basta, por favor! ¡Evod, detente! —exclamó entre risas.
—¿Ves, Evod? Este humano es como mi Roy, sensible a las cosquillas —dijo Thannese mientras continuaban torturándolo.
En un momento, el profesor cayó al suelo, riendo. Evod lo ayudó a ponerse de pie.
—Je, je, je... Lo siento, Ben. No pude evitar la tentación. Con Roy siempre jugamos así —se disculpó de repente el voxxan.
—Sí, además, un ataque de cosquillas es una buena terapia para aliviar las penas, ¿no crees? —agregó el chakat.
—Chicos, ustedes son increíbles. Gracias. Creo que necesitaba soltar algunas risas —dijo el humano, mientras enderezaba su uniforme.
—Thannese, me preguntaba si podrías cubrirme mientras acompaño a Ben por la estación para que se relaje —dijo Evod.
—Bueno, vete, no hay problema. En este momento todo el trabajo de análisis está hecho —dijo el voxxan mientras entraba a su habitación para descansar.
Evod y Ben se cambiaron de ropa y se prepararon para salir. El chakat decidió soltarse el cabello y usar una blusa sin mangas, que resaltó favorablemente su figura. Ben, acostumbrado a la formalidad de los uniformes, optó por un atuendo más informal: camisa con cuello y pantalones cortos.
—Wow, te ves bien —dijo el humano cuando vio al chakat.
—Gracias, tú también —respondió Evod.
Ambos salieron al pasillo, en dirección al centro de la estación. Mientras caminaban, vieron a muchos de los tripulantes yendo de un lugar a otro, como en una pequeña ciudad. Algunos vestían el uniforme de la Federación; otros, atuendos alusivos a su actividad. Gracias a las grandes pantallas, se podía obtener una vista amplia del exterior. Vika-B lucía majestuoso flotando en la oscuridad del espacio, iluminado por la luz de Vika, su estrella madre. En uno de los continentes, se podía ver claramente la columna de humo del volcán en erupción, tiñendo de marrón gran parte de ese sector.
—Wow, eso es impresionante —dijo el profesor admirado.
—Sí, esa erupción ensució todo el cuadro, pero posiblemente las cenizas se decanten pronto.
—Eso espero, Evod —dijo el profesor, mientras continuaban caminando.
El chakat guio diligentemente al profesor por el lugar. En un momento del recorrido, Evod declaró:
—Ben, discúlpanos por ser tan atrevidos contigo.
—¿Te refieres a las cosquillas? ¡Fue genial! Yo hago lo mismo con mi familia.
—Me alegra que te haya gustado, je je. Con Thannese y Roy tenemos una relación muy fluida. Trabajamos juntos desde hace mucho tiempo y llegamos a conocernos bien. Creo que en el fondo funcionamos como una familia pequeña también. Tratamos de hacer que nuestra vida aquí sea lo más agradable posible. A veces también discutimos, por supuesto, pero nada que no podamos superar. Thannese y Roy se quieren mucho.
—Ya veo. Y me alegro por ustedes tres. Pero, faltas tú, Evod. Acaso, ¿no tienes un compañero de vida? —inquirió Ben de repente.
—Eh... Bueno. Mi grupo de amigos, a los que conociste el otro día en la discoteca... Me ayudan a satisfacer mis necesidades afectivas. Yo también los aprecio mucho.
—Entiendo. ¿Pero alguno de ellos es especial para ti? —insistió Ben.
—¿Te refieres a parejas que conviven de por vida?
—Sí.
—Er... Bueno... Supongo que aún no he encontrado a esa persona especial. O aquellas personas, si son más de una, con las que tener descendencia.
—Ya veo. Así que aún no te has enamorado.
—No sé si es algo equivalente al amor humano. Voxxan y tú son diferentes a nosotros. Roy y Thannese están muy enamorados. Puedo percibirlo. Pero yo, supongo que todavía no he experimentado eso.
—Mmm. Bueno, Evod. Creo que todo sucede a su debido tiempo. Hay que tener paciencia —dijo el profesor.
—Je, je... Claro. No busco activamente a esa persona especial. Quiero decir, si él o ella llega a mí, entonces será bienvenido.
—Todavía eres joven, Evod. Un chakat muy atractivo y bien proporcionado. Además, eres una gran persona —dijo Ben con una sonrisa.
—Awww... No seas tan halagador. Me estás haciendo sonrojar —respondió el chakat.
—Je, je, je... Perdón. No quise incomodarte. Pero es la verdad. Sin tu presencia en el laboratorio, creo que todo habría sido más monótono para mí. Tú y Thannese me han hecho sentir extraordinariamente bien.
—Prrrrrrr... Ben, no sabes lo feliz que me hace escuchar eso —ronroneó Evod.
—La pena que traigo de Chakona ha sido más llevadera gracias a ustedes. En especial gracias a ti, Evod —dijo el profesor, quien, en un arrebato de ternura, besó la mejilla del chakat y lo abrazó con cariño. Evod se dejó llevar, ronroneando más de lo habitual. El humano se acercó a su oreja y le dijo: —Gracias—. Evod, complacido con el resultado de su apoyo emocional, levantó su cola y declaró:
—No hay de qué, y permíteme continuar guiándote por la estación. Toma mi brazo, querido Ben Zider.
—Como usted diga, mi estimado Chakat Evod —bromeó el profesor, mientras continuaban el recorrido por la estación.
© 2022-2024 Ben Zider. Basado en la historia “Vika-B” escrita por Sethtriggs. Ambientada en el Universo Chakat creado por Goldfur. Art by Sethtriggs
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La semana transcurrió velozmente y las actividades en la estación espacial y el laboratorio central prosiguieron con su rutina habitual. Thannese, Evod y Ben trabajaban en turnos de ocho horas diarias, aunque Evod solía acompañar a Ben en cada jornada. Hubo días en los que apenas se recolectaron muestras sanguíneas, mientras que en otros, la cantidad ingresada casi desbordaba la capacidad de los analizadores automáticos, especialmente cuando se ejecutaban programas de análisis biológicos preventivos en la población de la estación. Las solicitudes de exámenes individuales fueron igualmente escasas. Los médicos de la nave rara vez acudían personalmente al laboratorio central, salvo en casos excepcionales. Thannese era un bioanalista con vasta experiencia en la interpretación de imágenes médicas, por lo que era frecuente que los galenos solicitaran su opinión en casos particulares.
Una mañana, Thannese llegó al laboratorio acompañado de una doctora de la especie Rakshani. Al entrar, Evod y Ben se sorprendieron al ver a la corpulenta mujer ataviada con el uniforme característico de la Federación Estelar.
—Doctora Xarryth, estos son mis colegas Chakat Evod y Ben Zider. Ben procede de Chakona y es profesor en Dewclaw. Sustituye temporalmente a mi compañero Roy Ferguson, quien se encuentra de vacaciones allá.
—Ya veo. Es un placer conocerlos a ambos —dijo afablemente la rakshani.
—Bienvenida, doctora —saludó Evod, meneando la cola.
—Es un gusto —añadió el humano, estrechándole la mano.
—Tienes un excelente laboratorio aquí, Thannese —observó la rakshani, admirando los numerosos equipos de análisis.
—Gracias. Todo esto es tecnología Voxxan —respondió el jefe con orgullo.
—Bien, ¿podemos examinar las imágenes? Tengo algo de prisa.
—Como desees —dijo Thannese, conduciendo a la doctora rakshani a un pequeño módulo equipado con monitores y un proyector holográfico central, diseñado específicamente para analizar imágenes. Xarryth había escaneado la pierna de un trabajador chakat recientemente accidentado en uno de los almacenes de la estación y quería detectar microfracturas con precisión. Mientras ella y Thannese se dedicaban a examinar las imágenes, fuera del módulo, Evod y Ben continuaban operando los analizadores sanguíneos.
—Tu turno casi ha concluido, Ben. ¿Qué planes tienes para tu tiempo libre hoy? —preguntó Evod con curiosidad.
—Bueno, hoy me gustaría recorrer los sectores de la estación espacial que aún no conozco.
—Je, je... Supongo que es algo bastante interesante para ti. Si quieres, puedo acompañarte esta vez para que no te desorientes.
—¿En serio harías eso por mí, Evod?
—¡Por supuesto! Sabes que disfruto de tu compañía —respondió el chakat, agitando la cola.
—Pero tu turno aún no ha terminado —replicó el humano.
—Tengo pocas muestras analizándose en mi sección, y no hay ningún protocolo preventivo programado de inmediato. Así que no habrá problema si Thannese me autoriza; puedo ir contigo.
—Oh, bien, en ese caso, esperemos a que el jefe termine de hablar con la doctora y luego le preguntaremos —concluyó el profesor, mientras continuaba validando parámetros biológicos en su sección.
Tras unos minutos, la rakshani y el voxxan emergieron del módulo de imágenes. La doctora, satisfecha con el resultado de los análisis, se dispuso a marcharse.
—Muchas gracias por tu ayuda, Thannese. Ha sido un placer conocerlos —dijo ella con una sonrisa.
—Adiós, Doctora Xarryth. Puede venir cuando guste, a diferencia de su colega, de quien no puedo decir lo mismo —respondió el voxxan.
—¿Eh? ¿A qué te refieres? —inquirió la rakshani con curiosidad.
—Thannese alude a la Dra. Emmerlene Cobi. No se ha comportado de manera muy cordial —intervino Ben.
—¿Cordial? Yo diría que es bastante descortés —añadió Evod cruzando los brazos.
—Oh, sí. La conozco y también he oído quejas sobre ella en Krikar —respondió Xarryth.
—¿En serio? ¿Ocurrió algo grave allá abajo? —preguntó de repente el profesor. La rakshani dudaba en mencionar detalles del proyecto, pero ante la mirada expectante del humano, declaró:
—Hubo algunos contratiempos con el examen de los sujetos de prueba... Bueno, debo irme. Que tengan todos un buen día —agregó. Pero cuando se dirigía a la puerta, se detuvo súbitamente. Volteó y miró a Thannese.
—Disculpa, ¿por casualidad pueden detectar drogas en muestras biológicas?
—Por supuesto, Doctora Xarryth. Contamos con los analizadores adecuados.
—¿Y lo hacen rutinariamente?
—No. Solo aplicamos el protocolo oficial de forma aleatoria, cada cierto tiempo... Y, de hecho, creo que en estos días es apropiado hacerlo... ¿No es así, Ben? —preguntó Thannese.
—Efectivamente. Podemos aplicarlo cualquiera de estos días. Incluso hoy si lo deseamos.
—Oh, ya veo... Hmmm... ¿Alguno de ustedes conoce a la profesora Petra Picha?
—Sí, por supuesto. Ben estuvo con ella en Krikar hace una semana —respondió Evod.
—Oh, ¿así que has estado en Krikar? —Xarryth preguntó con ojos llenos de curiosidad.
—Sí, estuve con Petra, Ugkar y la señorita Krim durante algunas horas. Diría que fue una visita breve —respondió Ben con una sonrisa nerviosa.
—Oh. ¿Y Petra no te mencionó el problema?
—¿Cuál de todos los problemas, doctora Xarryth? Ya que observé que tienen bastantes dificultades con el asunto del volcán y la construcción de la aldea voxxan —respondió el profesor. La rakshani, usando su intuición y procurando ser discreta, declaró:
—Profesor Zider, ¿podría hacerle una pregunta? Thannese, ¿me prestas a tu colega un momento?
—Claro —respondió el voxxan.
Xarryth condujo a Ben fuera del laboratorio. Una vez a solas, la hembra declaró:
—Tengo la impresión de que conoces a Ugkar más de lo que imagino, ¿o me equivoco?
—Sí, lo conozco. Es sobrino de mi querida amiga Rogar Skunktaur, que acaba de fallecer en Chakona. Vine a traer las malas noticias a Ugkar y un mensaje que su tía me confió.
—Entiendo. Lamento tu pérdida. Entonces, veo que te preocupas por él.
—Gracias por tus condolencias. En efecto, me preocupa su bienestar. Trabajo con los skunktaurs desde hace más de veinte años en el Archipiélago. Siento mucha afinidad por ellos.
—Ya veo, entonces supongo que puedo confiarte algo delicado. Es con respecto al bienestar de Ugkar, y también el de Petra y Aldorah. Y seguramente del futuro del proyecto de colonización —dijo la rakshani en tono serio. Su cola comenzó a balancearse nerviosamente, denotando ansiedad. El rostro del profesor palideció al escuchar esas palabras.
—Verás, no hace mucho, la doctora Picha atravesó una crisis personal muy intensa. Aun así, ella continúa al frente del proyecto con entereza. Y eso, para una rakshani como yo, es admirable.
—¿Te refieres al abandono de su marido? —declaró Ben casi sin pensar.
—¿Eh? Pues...
—Ella misma me lo contó. Sé que fue duro. Incluso traté de animarla un poco.
—Oh, ¡ya veo! Entonces eso facilita las cosas —continuó Xarryth—. Ugkar y Aldorah mantienen una hermosa relación sentimental...
—Sí, desde antes de venir a Vika. Rogar me habló de ello.
—Y esa relación se ha fortalecido aquí. Lo he constatado cada vez que hablo con ellos en Krikar.
—Eso es bueno —comentó el profesor.
—Sí. Y en medio de ese vínculo de amor, ambos han abierto un espacio para Petra.
Al escuchar esas palabras, el profesor frunció el ceño, pero permaneció en silencio.
—Ugkar y Aldorah —prosiguió Xarryth— se acostumbraron tanto a ella, que terminaron por acogerla y amarla como se aman entre sí. Y ahora los tres forman una genuina...
—Familia —interrumpió de pronto el profesor, con la mano en la barbilla. La rakshani asintió.
—Esa fue la palabra que pronunció la doctora Picha cuando le mencioné mis objeciones respecto a la condición de Ugkar y Aldorah en el proyecto. Ahora entiendo su reacción. ¡Rayos! Debí hablar con más tacto aquella vez.
—Supongo que para ella ha sido un sentimiento nuevo. Después del abandono de su marido, quedó muy vulnerable —añadió Xarryth.
—Siendo así, ¿usted cree que ambos la acogieron por compasión o realmente la aman?
—Esa es una pregunta que solo ellos pueden contestar, supongo. Pero lo que sí puedo afirmar es que aquel gesto ha fortalecido la unión de los tres como equipo. Ugkar y Aldorah siguen las órdenes de Petra con alegría. Confían plenamente en ella y, a su vez, ella confía en los dos. Los tres han sido vitales para el avance del proyecto. Y estoy segura de que, si todo sigue así, terminarán por convertir a Vika-B en un lugar habitable para todos.
—Eso me parece estupendo, doctora. No es extraño que los chakat-kin formen clanes familiares —dijo el profesor.
—Y hablando por Aldorah, los rakshani tampoco tenemos objeción en tener más de una pareja si la ocasión lo amerita —replicó Xarryth.
—Entiendo. Entonces, no veo nada problemático en todo lo que me ha dicho hasta aquí, doctora. Al contrario, es una hermosa oportunidad para que los tres sean felices.
—El problema, profesor Zider, es que Petra, como jefa a cargo del proyecto, no puede interactuar sentimentalmente con los sujetos de prueba. Se considera un acto inadecuado y sancionable en el código de ética voxxan.
—Oh, vaya. Pero su relación podría mantenerse en secreto hasta terminar el proyecto de colonización. Nadie tiene por qué enterarse —replicó Ben.
—Sé que usted es una persona confiable, profesor, porque proviene de la misma cultura chakoniana que Ugkar. Yo soy rakshani, igual que Aldorah, y como dije, admiro mucho a Petra y le he tomado un cariño especial a Ugkar. Después de hablar contigo, sé que tú y yo guardaríamos el secreto por ellos. Pero no sé si los voxxan lo harían. Por eso te hice salir del laboratorio. No quería que esto llegara a oídos de Thannese.
—Comprendo. No hay cuidado. No le diré nada si eso te tranquiliza.
—Gracias. Pero hay otro voxxan más que lo sabe: la doctora Emmerlene Cobi. Se percató de ello al examinar las secreciones uretrales de Ugkar. Encontró trazas de células voxxan en las muestras.
—Ya veo. Eso era esperable si mantienen relaciones íntimas.
—Pero eso no es todo. La doctora Cobi, como parte del proyecto, es la encargada de monitorear el desempeño biológico de Ugkar y Aldorah en el ambiente de Vika-B y sus efectos directos. Para ello, cada semana viaja a Krikar para examinarlos, verificar su estado de salud y tomar muestras de sus secreciones y fluidos. Hace una semana, Ugkar se percató de que algo andaba mal con ella. Al momento de examinarlo, notó que los movimientos de la doctora eran erráticos. Tanto fue así, que lastimó a Ugkar al usar incorrectamente el otoscopio.
—¡¿Qué?! ¡Pero eso es negligencia! —comentó Ben preocupado.
—Completamente. Petra me pidió que bajara urgentemente a Krikar para atender a Ugkar y así lo hice. El pobre tenía el tímpano perforado y, por lo mismo, dolor y náuseas. Afortunadamente, pude reparar el daño y ahora está mejor. Ugkar creyó que Cobi estaba ebria o algo similar, pero ella lo negó, culpando a Ugkar por moverse durante el examen. Por supuesto, todos le creímos a Ugkar.
—Vaya. Qué bueno que pudiste ayudarlo, doctora Xarryth.
—Y tiempo después, Petra pudo confirmar lo que Ugkar sospechaba. Por casualidad, descubrió a la doctora Cobi inyectándose Cram en un baño de la estación.
—Vaya, eso es grave. Entonces, ¿la profesora Picha denunció a Cobi ante las autoridades? —inquirió el profesor intrigado.
—Cuando Petra la encaró, la doctora Cobi, de muy mala manera, la amenazó con acusarla de haber tenido relaciones íntimas con los sujetos de prueba. Por eso, ni ella ni nosotros la hemos denunciado. Además, no tenemos pruebas. Es solo su palabra contra la nuestra. Esta situación mantiene muy nerviosos a Ugkar, Aldorah y Petra. Está en juego no solo su reputación, sino también el futuro de todo el proyecto.
El profesor Zider no daba crédito a lo que oía. Se mantuvo en silencio mientras asimilaba todo lo que la rakshani le había revelado. Xarryth lo miraba ansiosa, moviendo su larga cola de un lado a otro como queriendo dar un golpe con su extremo duro.
El profesor, después de unos instantes, declaró:
—Es por eso que preguntaste por la medición de drogas en el laboratorio, ¿verdad?
—Sí. La única manera de probar que Cobi se inyecta drogas es con un análisis de laboratorio. Pero ella no debe saber que sería algo...
—Algo dirigido, entiendo. Si me consigues la muestra, haré los análisis en busca de drogas con discreción, como dije, aplicando el protocolo "al azar". Cuenta con eso.
—¡Muchas gracias, profesor Zider! —dijo la rakshani algo más tranquila—. Ya buscaré el modo de obtener la muestra. Ahora debo irme. Sincronicemos nuestros PADD y sigamos en contacto. Nos vemos, profesor.
—Seguro. Adiós, doctora Xarryth —dijo el profesor con cortesía. Cuando la hembra se había ido, Ben comentó en voz baja:
—Vaya lío en el que estás metido, Ugkar. Cómo saldrás de esto.
Tras regresar al laboratorio, Evod y Thannese lo miraron con el ceño fruncido. Este último, cruzando los brazos, declaró:
—Oye... ¿Pasó algo ahí abajo en Krikar que no nos hayas contado?
—¿Eh?... ¿Qué quieres decir, Thannese? —respondió el humano.
—¿Por qué esa... voluptuosa rakshani está interesada en ti? —agregó.
—Bueno... por un asunto profesional —respondió Ben encogiéndose de hombros.
—¿Ah, sí? Je, je, je... Humano travieso... ¿Qué le hiciste a esa Petra en la base, eh? —dijo el voxxan con una sonrisa pícara.
—¿Qué?... Oh, no... Espera, Thannese. Sé lo que estás pensando... Y definitivamente no. Estás completamente equivocado —dijo el humano mientras retrocedía unos pasos.
—Vamos, estás entre amigos... Cuéntanos los sabrosos detalles. ¿Al menos viste algo más de ella? Je, je, je —insistió el voxxan.
—Thannese, por favor, no lo molestes más —intervino Evod.
—Mira, jefe, para que te quedes tranquilo. Nos desnudamos juntos para el proceso de descontaminación, y... Bueno... Petra tiene una... linda figura... Debo admitirlo —dijo el profesor un poco avergonzado.
—Je, je... ¿Y qué más?
—No te diré más, Thannese —respondió secamente el profesor.
En ese instante, el voxxan se abalanzó sobre él y lo tomó por detrás, rodeándolo con sus brazos.
—¡Ahora! ¡Evod! —gritó mientras el chakat, riéndose, se lanzaba sobre el profesor haciéndole cosquillas por todos lados. El humano no pudo evitar sucumbir a este ataque y reír a carcajadas mientras intentaba liberarse de Thannese.
—¡Ja, ja, ja... Basta, por favor! ¡Evod, detente! —exclamó entre risas.
—¿Ves, Evod? Este humano es como mi Roy, sensible a las cosquillas —dijo Thannese mientras continuaban torturándolo.
En un momento, el profesor cayó al suelo, riendo. Evod lo ayudó a ponerse de pie.
—Je, je, je... Lo siento, Ben. No pude evitar la tentación. Con Roy siempre jugamos así —se disculpó de repente el voxxan.
—Sí, además, un ataque de cosquillas es una buena terapia para aliviar las penas, ¿no crees? —agregó el chakat.
—Chicos, ustedes son increíbles. Gracias. Creo que necesitaba soltar algunas risas —dijo el humano, mientras enderezaba su uniforme.
—Thannese, me preguntaba si podrías cubrirme mientras acompaño a Ben por la estación para que se relaje —dijo Evod.
—Bueno, vete, no hay problema. En este momento todo el trabajo de análisis está hecho —dijo el voxxan mientras entraba a su habitación para descansar.
Evod y Ben se cambiaron de ropa y se prepararon para salir. El chakat decidió soltarse el cabello y usar una blusa sin mangas, que resaltó favorablemente su figura. Ben, acostumbrado a la formalidad de los uniformes, optó por un atuendo más informal: camisa con cuello y pantalones cortos.
—Wow, te ves bien —dijo el humano cuando vio al chakat.
—Gracias, tú también —respondió Evod.
Ambos salieron al pasillo, en dirección al centro de la estación. Mientras caminaban, vieron a muchos de los tripulantes yendo de un lugar a otro, como en una pequeña ciudad. Algunos vestían el uniforme de la Federación; otros, atuendos alusivos a su actividad. Gracias a las grandes pantallas, se podía obtener una vista amplia del exterior. Vika-B lucía majestuoso flotando en la oscuridad del espacio, iluminado por la luz de Vika, su estrella madre. En uno de los continentes, se podía ver claramente la columna de humo del volcán en erupción, tiñendo de marrón gran parte de ese sector.
—Wow, eso es impresionante —dijo el profesor admirado.
—Sí, esa erupción ensució todo el cuadro, pero posiblemente las cenizas se decanten pronto.
—Eso espero, Evod —dijo el profesor, mientras continuaban caminando.
El chakat guio diligentemente al profesor por el lugar. En un momento del recorrido, Evod declaró:
—Ben, discúlpanos por ser tan atrevidos contigo.
—¿Te refieres a las cosquillas? ¡Fue genial! Yo hago lo mismo con mi familia.
—Me alegra que te haya gustado, je je. Con Thannese y Roy tenemos una relación muy fluida. Trabajamos juntos desde hace mucho tiempo y llegamos a conocernos bien. Creo que en el fondo funcionamos como una familia pequeña también. Tratamos de hacer que nuestra vida aquí sea lo más agradable posible. A veces también discutimos, por supuesto, pero nada que no podamos superar. Thannese y Roy se quieren mucho.
—Ya veo. Y me alegro por ustedes tres. Pero, faltas tú, Evod. Acaso, ¿no tienes un compañero de vida? —inquirió Ben de repente.
—Eh... Bueno. Mi grupo de amigos, a los que conociste el otro día en la discoteca... Me ayudan a satisfacer mis necesidades afectivas. Yo también los aprecio mucho.
—Entiendo. ¿Pero alguno de ellos es especial para ti? —insistió Ben.
—¿Te refieres a parejas que conviven de por vida?
—Sí.
—Er... Bueno... Supongo que aún no he encontrado a esa persona especial. O aquellas personas, si son más de una, con las que tener descendencia.
—Ya veo. Así que aún no te has enamorado.
—No sé si es algo equivalente al amor humano. Voxxan y tú son diferentes a nosotros. Roy y Thannese están muy enamorados. Puedo percibirlo. Pero yo, supongo que todavía no he experimentado eso.
—Mmm. Bueno, Evod. Creo que todo sucede a su debido tiempo. Hay que tener paciencia —dijo el profesor.
—Je, je... Claro. No busco activamente a esa persona especial. Quiero decir, si él o ella llega a mí, entonces será bienvenido.
—Todavía eres joven, Evod. Un chakat muy atractivo y bien proporcionado. Además, eres una gran persona —dijo Ben con una sonrisa.
—Awww... No seas tan halagador. Me estás haciendo sonrojar —respondió el chakat.
—Je, je, je... Perdón. No quise incomodarte. Pero es la verdad. Sin tu presencia en el laboratorio, creo que todo habría sido más monótono para mí. Tú y Thannese me han hecho sentir extraordinariamente bien.
—Prrrrrrr... Ben, no sabes lo feliz que me hace escuchar eso —ronroneó Evod.
—La pena que traigo de Chakona ha sido más llevadera gracias a ustedes. En especial gracias a ti, Evod —dijo el profesor, quien, en un arrebato de ternura, besó la mejilla del chakat y lo abrazó con cariño. Evod se dejó llevar, ronroneando más de lo habitual. El humano se acercó a su oreja y le dijo: —Gracias—. Evod, complacido con el resultado de su apoyo emocional, levantó su cola y declaró:
—No hay de qué, y permíteme continuar guiándote por la estación. Toma mi brazo, querido Ben Zider.
—Como usted diga, mi estimado Chakat Evod —bromeó el profesor, mientras continuaban el recorrido por la estación.
Category Story / All
Species Unspecified / Any
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Thank you so much!
Yes, I think that is part of Ben's internal reflection regarding Ugkar and Aldorah's motivations for Petra, knowing her current emotional situation and state of mind. I remember that was also a reflection I made when you wrote the story and you showed in the narration the legitimate and true intentions of Ugkar and Aldorah. It was very fun and interesting to remember that.
Thank you!
Yes, I think that is part of Ben's internal reflection regarding Ugkar and Aldorah's motivations for Petra, knowing her current emotional situation and state of mind. I remember that was also a reflection I made when you wrote the story and you showed in the narration the legitimate and true intentions of Ugkar and Aldorah. It was very fun and interesting to remember that.
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